Yo censuré esos libros de maternidad


La maternidad y yo conectamos de a pocos, supe que quería ser mamá desde el momento en que me enteré que estaba esperando, me ilusioné y cuando a mis tres meses tuve un riesgo de pérdida casi se me cae el mundo, hice lo posible por estar en calma y descansada y asi mi pequeño creció sanito, un poco desorientada de que era lo correcto hacer con un recién nacido me compré un libro, unas revistas y leí muchos artículos. Todos me explicaban acerca de diferentes maneras de criarlos, lo importante de las rutinas, anotar sus actividades y más.

La verdad que después del parto, estaba tan sobrepasada con todo lo que ocurría que no me detuve a leer o comparar. Pero fue como al tercer mes de Lukas que me empezó a preocupar su desarrollo, sus comidas y demás (no que no lo hiciera antes), la visita de la Hebamme (no existe en español una palabra para describirla, pero lo más cercano es una matrona, con estudios, que te ayuda antes y después del parto), ya no era necesaria y empecé a cuestionarme todo, a mi misma en especial, no sabía si lo estaba haciendo bien, por lo que recurrí a mis libros, artículos y demás. Pero no mejoró la cosa, me encontraba estresada, Lukas no despertaba a las 7:30 para que su rutina empezara exitosamente, no comía lo que me sugería el libro, no mostraba señales de querer sentarse al octavo mes, lo que acabó en una mamá frustrada, preocupada y asustada.

Gracias a dios tengo a mi mamá siempre en comunicación conmigo y me apoyó en cada momento, dándome aliento y diciéndome que las decisiones que tomaban eran las mejores. Dejé de leerlo todo, ya no buscaba lo ideal en un libro o en un blog, sino que buscaba otras experiencias, por eso hoy les cuento la mía.

Desde el momento en que empecé a realizar una crianza “a lo Vanessa” fuí libre, me he sentido más cómoda y he disfrutado más y más de mis hijos, amo ser mamá y no les miento cuando les digo que deseo un tercer hijo pero por el bien de este cuerpo necesito un descanso.

Una amiga hoy me dijo que pasó por lo mismo, que hace poco más de un mes dejó de ver las tablas de desarrollo, la pasó mal, y acababa en llanto muchas veces. Creo que es porque realmente es difícil para una mamá primeriza no tener una respuesta para todas tus dudas y al encontrarte con que tu hijo no es como el promedio, entras en pánico por que por nada del mundo deseas que algo vaya mal con tu bebé. Que si no le salen los dientes, que si no creció mucho #perosisecometodalarefri , que si ya debería estar diciendo más palabras, o el hecho de que a mi hija le salieron los dientes que tenían que salirle en el mes 30 cuando recién tiene 13…. Es una vaina!!

Una necesita paz, y eso lo podrás encontrar en ti misma, una mamá feliz, tranquila le transmite lo mismo a su bebé, cada niño es diferente y los estimados promedios, son sólo eso, estimados, sigue educándolo como mejor te funcione, con rutina, sin rutina, con juguetes de madera o con todo fisher price. Es tu hijo, tu elección, tu crianza. Por ello es muy importante cual es tu pediatra, que te sientas conectada y que después de la consulta sigas con tu vidaque compartas experiencias, sólo así te darás cuenta que todas lo hacen bien, cada una a su manera pero con un mismo objetivo, un niño sano y feliz.
Por eso ya no veo estos estimados.. #tanamenudo #losfantasmasdelamaternidad

Happy Blogging!

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