Mis navidades lejos de Lima


Ya llega la navidad y en casa de a pocos respiramos puro villancico. A mí me encanta la navidad pero he de admitir que también me trae tristeza el no estar al lado de mi familia. Es una combinación de sensaciones que estoy aprendiendo a aceptar. Creo que ya es hora de crear nuevas costumbres con mi familia de a 4, adoptar costumbres nuevas como las de mi esposo y su #SanNicolás y también recordar las mías como el chocolate caliente winter’s y el panetón D’onofrío. #acomprarporinternet
Cuando son tan pequeños todo lo aprenden e interpretan como lo viven, y esta navidad quiero que la vivan felices, como siempre. Por mí que se queden despiertos hasta las doce, pero la costumbre es que después de misa o de la cena ya pueden abrir sus regalos e ir a dormir… #cómo?! Pensé, pero después de haber hecho el pavo, correr a la misa, regresar de la misa a sacar el pavo del horno, me pareció muy buena idea que se vayan a dormir temprano.
Este año la cena navideña no la haré yo, ya dije #chepibola este año quiero ponerme regia y no correr de un lado a otro sin respiro. Algo así como ir a cenar a la casa de tu tía jajaeso quiero yo, sólo que será en casa. #igualmetidaenlacocina . Pensar que siempre he creído que una Navidad sin pavo no es navidad, y este año lo he aceptado, pero sólo este año, el próximo mi Lukas ya recordará todo y quiero que siempre lo relacione con mi rica cena Navideña Peruana. #comerperuano #hoyysiempre
Lo bueno de estas costumbres Alemanas es que estamos triplemente regalados (me incluyo porque un regalo para mis hijos es uno para mí también), tienes el calendario de adviento, que es la cuenta regresiva al nacimiento del niño Jesus, y consta de que se reciba un regalito por día, puede ser un chocolate, un carrito, un globo, la idea es crear la expectativa. Y después está el día de San Nicolás, que se suele celebrar igual de grande o más que la Navidad, en esta fecha hay eventos en los nidos y Santa Claus o San Nicolás visita a los niños les trae sus regalos por haberse portado bien durante el año. Pero antes les da un pequeño sermón proporcionado por los papás, donde dulcemente les pide que mejoren en esos puntos “flacos” que no están haciendo bien. Algo que me llamó la atención es que si los papás quieren dar una lección a los niños que no se vienen portando bien, pues le piden a Krampus (como la versión mala de Santa) que los regañe o que amenace con llevárselos, #nosetraumen casi no pasa hoy en día, pero me cuentan que antes sí los asustaban a los más traviesos (este personaje viene vestido todo de negro y si da miedo a los más pequeños).  Y por último reciben los regalos Navideños, que son traídos por los ángeles del niño Jesús. Osea no hay Papa Noel, pero ya veré qué le digo a Lukas el próximo año, por el momento lo conoce como el “señor de la navidad” pero los conceptos no se han visto enfrentados aún. #loquemeespera
La Navidad en Lima, después de tres años viviendo fuera, considero que sigue siendo la mejor, el 24 es una fiesta, y ahora lo veo como una misión como mamá, lograr esa misma sensación en mis niños, que lo vivan, lo sientan y lo respiren #ALOPERUANO
Alguna viviendo fuera??  Cómo conviven las culturas navideñas?
Happy Blogging!
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