Los Pequeños nos deben ayudar en casa


Les cuento un poco mi vida, desde hace unos 4 meses más o menos, me quedé sin ayuda en casa. No he encontrado la persona ideal. En estos tiempos, es muy difícil hallar a alguien de confianza, me ha pasado que la persona que estuvo por unos días, era alérgica a los gatos y terminó súper enferma o simplemente, quieren ganar más de lo que mi bolsillo pueda pagar.

Al principio me volvía loca, es por la costumbre de tener a alguien que haga todo y definitivamente, eso cambia la rutina de una casa. Toda la dinámica familiar se ve afectada, pues hay que despertarse más temprano, mi esposo también chambea conmigo para mantener el orden y la limpieza y es la ocasión ideal para enseñar a mi #petiteEmma a ser responsable de sus cosas: su cuarto, su ropa, sus juguetes y que no me vaya a vivir en una burbuja.

Yo trabajo desde casa, antes lo hacía en cualquier momento, prendía la computadora o con la ayuda de mi celular, pero ahora eso se acabó. Debo esperar que mi adorado tormento esté en el nido (ya pronto colegio), que se duerma, que se entretenga con una película o juego para poder avanzar las cosas de la chamba.

Debo reconocer que le estoy dedicando mucho menos tiempo al trabajo, pues la casa es esclavizante. Así una trate de armar un horario, surge algo que cambia los planes. Hay un día de la semana que es para preparar las comidas de toda la semana. La clave para no perder tanto tiempo es que a la cocina se le destine solo un día. Cada día se descongela un plato, se prepara arroz, papa o puré, ensalada y un jugo de frutas para acompañar el menú.

Otra cosa que hago, es hacer compras on–Line de supermercado y no pierdo mucho tiempo. #GraciasTecnología. Hay un día de planchado, otro de limpieza general, otro de lavado de ropa. Tengo mis aliados que me ayudan a hacer las cosas más fáciles: la secadora de ropa, a penas se seca, estiro bien la ropa y no se arruga tanto, lo único que se planchan, son las camisas y pantalones del trabajo de mi esposo.

Tengo una máquina lavavajillas, eso me simplifica horrores el trabajo tedioso de lavar platos. Tengo una escoba eléctrica que la paso interdiario y me ayuda a recoger el polvo y el pelo de mi gata. Otra gran aliada es mi pequeña “Emma” (con redoble de tambor). Le encanta ayudarme, cada vez que me meto a la cocina, ella jala su banquito para alcanzar la mesada y me ayuda a lavar las verduras, lavar el arroz y desgranar las alverjitas.

Mi pequeña entiende que no tenemos ayuda en casa y sabe que si se desordena, no va a haber alguien que ordene. Ha aprendido a guardar sus juguetes cuando termina de jugar. Me ayuda a sacar la ropa de la secadora, me pasa los ganchos para colgar las prendas y está aprendiendo a doblarlas. Cuando plancho, ella va colocando la ropa en su gancho. Además, me ayuda a tender las camas, me pasa las almohadas y jala las sábanas.

Cuando estoy barriendo, ella también saca su escobita y arrima el polvo hacia un lado. Me ayuda a limpiar las superficies con su trapito. Sinceramente, ella es una gran ayuda, pasamos el tiempo trabajando juntas en la casa, conversamos, me mato de risa con sus ocurrencias y la pasamos genial y el trabajo ya no se torna taaaan tedioso.

Es increíble cómo los pequeños se dan cuenta de las cosas, siempre le converso, sabe que por el momento no tenemos ayuda y sólo somos nosotras dos. Me entiende perfectamente y trata de no ocasionarme molestias. Es una niña muy madura, yo le hablo tal cual las cosas y las comprende. Es difícil no tener ayuda en casa, pero cuando ves que tus pequeños te auxilian y se vuelven más independientes, sientes que vale la pena.

Con lo que ahorro en pagar la mensualidad en una persona que me ayude, lo invierto en electrodomésticos un poco más sofisticados que me simplifiquen las labores de la casa. #VamosPorLaAspiradoraRobot #ConFe.

He llegado a controlar mi hogar, se lo que hay y lo que no, se lo que cuesta trabajo y he aprendido a organizarme mejor. Además, estoy criando a una persona capaz de poder realizar muchas cosas sin quejarse y ahora ya no estoy tan desesperada en encontrar ayuda. Si llega, bienvenida sea, si no, ya no me vuelvo loca. El ser humano se acostumbra a todo realmente. Mi pequeña no hace las cosas a la perfección, pero lo importante es que está aprendiendo a hacerlas, a su manera. #GrandeEmma

Si tienen la suerte de contar con una persona que trabaje en la casa, igual delégale responsabilidades a los pequeños, como guardar los juguetes, ayudar en la cocina y en la limpieza. Los peques siempre van a estar felices de colaborar y se sienten importantes al saber que se les da trabajitos de grandes.

 

Happy Blogging!

 

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