Los miedos de mamá, mis miedos, tus miedos..


Se acerca el cumpleaños de Lukas y con ello, todo el alboroto por los regalos que le compraremos (que para ser honesta parecen más míos por la emoción que traigo encima). Entre Chris (#myhubby) y yo, hemos pensado en comprarle un triciclo más grande y con pedales, y hasta ahí todo iba bien conmigo pero una tarde conversando con unos amigos, me empezaron a sugerir un scooter, quizás un skate .. y sólo atiné a decir “claro puede ser”, cuando en mi cabeza gritaba “y si se cae muy feo??, NO WAY”. Así que ayer por la noche junto a mi señorita almohada repasé todos los miedos que alguna vez pasé desde el momento en que me convertí en mamá, que han sido muchos y los he logrado superar, por eso es que pensé en contárselos y darles algunos consejos según lo que me resultó. Haremos un recuento por etapas..

Los nueve meses .- Primero están los miedos propios del embarazo (acá hay miles pero les cuento a grandes rasgos mi experiencia). En el primer trimestre el temor más grande es no llegar a las 12 semanas. Luego en el segundo trimestre, llega el miedo de la salud del bebé, te empiezas a asustar pensando en qué pasaría si comes algo equivocado, que sí en el próximo chequeo le aparece algo, es más empiezas a googlear síntomas o resultados de análisis … (mucho Dr. House!) así que si estás en esas STOP!!! Ese el mejor consejo que te puedo dar, el internet no calmará tus miedos, los volverá un monstruo, así que tranquila espera a tu chequeo con la ginecóloga que ella es la única que te podrá calmar todas las dudas. Y finalmente, están los miedos del parto, tienes miedo de que sea mil horas, de que no aguantes el dolor, de que surjan complicaciones… Mi consejo aquí es que no lo pienses tanto, anda a tus clases pre parto y ya está! Sí duele, sí pueden pasar mil cosas, pero simplemente no sirve angustiarse antes, es más piénsalo como que será una cosa de cuestión de horas y que (sin mentir) cuando estés en el cuarto con tu recién nacido, no recordarás más el dolor, por el contrario te desbordarás de amor.

El recién nacido.- Cuando llegas a casa con tu bebé el gran miedo es si eres realmente capaz de mantenerlo en una pieza (ese fue mi miedo), si podré ser buena mamá. Es más, no será raro que tu esposo te encuentre parada en la oscuridad escuchando si tu bebé respira, o angustiada porque solloza entre sueños, o porque no recuerdas si el popo de color naranja era normal.. #yalayalayala. El tiempo me demostró y te lo demostrará a ti también que todas podemos con todo! Que lo mejor de nosotras sale, que nos volvemos heroínas si nuestro bebé lo necesita, confía en tí y date crédito.

El bebé móvil.-  Como a los 8 meses que empiezan a sentarse, gatear o incluso algunos a pararse, te da pavor que se caigan, cada caída tras caída es un sentimiento de culpabilidad enorme, lo sé. Acá sólo te puedo decir que así cubriéramos toda la casa de esponja, va a pasar y no es tu culpa. Yo creo que ninguna mamá le desea eso a su bebé así que piensa mejor en qué lo causó y cómo puedes evitarlo para la próxima. Es propio del crecimiento y pues a veces sucede literalmente en un abrir y cerrar de ojos. #golpeavisa

El bebé correcaminos.- Al año más o menos se viene la correteadera atrás del pequeño/a bala, porque cuando caminan alcanzan más cosas, no tienen miedo, y descubren sus límites a través de la experiencia muchas veces. Es una locura no te voy a mentir, yo paraba infartada porque para colmo Lukas desde pequeñito ha sido intrépido, así que en mi cabeza imaginaba como película lo que “podía” pasarle si daba un paso aquí o allá. Mi consejo? No lo sé, creo que tampoco podemos sobre protegerlos pero podríamos estar lo suficiente cerca para evitar una caída fea. Total no les podemos poner casco y rodilleras las 24h como quisiéramos #yosequequieres.

El twonager.- Ya cuando corren y abren puertas… pues aquí ya necesito consejo porque estoy en esas. Sí aquí entran las barreras y seguros de puertas, pero como mencioné antes no podemos controlarlo todo. Yo me la paso rompiendo todos los temores de que si se cae, así que lo que hago es tratar de prevenir con lo que está a la mano y converso mucho acerca de ello con mi esposo, el es más relajado y me calma cuando le comento que me da terror el scooter, el skate o simplemente que Lukas no vea ese escalón y se vaya de cara.  Los temores están y siempre estarán, pero no se los debemos de pasar a nuestros hijos, que ellos descubran solos que les va mejor, y nosotras estaremos ahí para guiarlos, calmarlos y para ponerles la curita. Esto es lo que siempre me digo, y miro de lejos siempre al pequeño Lukas correr feliz por el jardín, si veo algo que puede lastimarlo trato de explicarle la situación. Ah! y el temor de si las pataletas le durarán todo el año me acecha jaja.

Espero que les sea de ayuda saber que no son las únicas temerosas, mis consejos aquí espero que les puedan servir pero también entiendo que no las calmen del todo, ya que es un proceso que pasamos todas y que superará cada una a su manera.

 Happy Blogging!

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