Las salidas de mamá Mambru


Salir de casa es últimamente una ardua tarea, ahora entiendo a mi hermana que andaba siempre apurada de un lado a otro con mis sobrinos, hoy en día estoy en las mismas! Claro la historia es diferente cuando salgo sola, y mucho más diferente si es que me voy a la gran ciudad (yo vivo a las afueras), así que para que tengan una idea de cómo son mis salidas, aquí les cuento un par historias..

En un fin de semana de agenda llena (dígase un evento) para salir de casa “tranquila” siempre planeo estar y tener listos a los bebés, por lo menos una hora antes de la hora pactada para no salir sudorosa (y digna), pero lo cierto es que siempre aún empezando a alistarnos mucho rato antes, me encuentro saliendo de casa con el tiempo justo y suspirando una vez que estoy al volante. Los cambios de pañal a último minuto, el cambio de outfit porque se derramaron el jugo encima, o porque a mi niño no le provoca cambiarse hace que una salidita “tranquila” sea toda una odisea, eso que sólo hablo de una cosa tan simple como llegar a estar sentados en el carro, y en muchas ocasiones acabo yo a medio arreglar pero con unos hijos bellos. #isafact

Ante la frustación del “medio arreglo” ahora he aprendido que cada que salgo, me debo arreglar desde que empieza el día saliendo de esa ducha de 3 minutos, aplicar crema y ponerme rímel. El cabello lo seco o lo peino como mejor luzca para que luego sólo necesite un retoque #longlasting con niños y empiezo mi rutina. Porque una vez que esta empieza una nunca sabe si realmente podrás regresar a tu tocador a terminar de ponerte bella o si con las justas llegas a ponerte la ropa que pensabas. Por lo menos con el rímel y crema facilitas a que los polvos no caigan sobre una piel reseca, y que con el rímel pareciera que simplemente optaste por un make up “natural” (cuando en realidad es que quisieras hacerte LA producción pero no te da el tiempo) y finalmente, ya en el carro con todos asegurados, puedes ponerte un labial para completar el look. Es es la historia de mi vida CON niños.

Pero qué contraste es cuando salgo sola #salidastesoro, si es para salir a tomar un café probablemente mi rutina de maquillaje será la misma, la diferencia es que la camisa leñador se quedará en la cómoda y mi outfit más moderno saldrá de paseo, los labios serán de un color más atrevido y no habrá sudor de por medio. Digamos que esta sería una salida relajada, pero cuando me voy de paseo a la gran ciudad, llámese Munich, cambia el cuento, ahí saco el glamour en mí ( o mi extravagancia?), las pieles  (#fake #naturalezanoteespantes) salen, mis alhajas brillan y mi perfume inunda el ambiente.

Sí así es cuando yo salgo sola (con o sin esposo), el statement necklace está dando la hora en mi cuello y yo simplemente me siento fabulosa, obvio eso me dura una par de horas, porque después me empiezo a preocupar por mis críos, llamo a casa cada hora y ruego a dios que no se saquen el ancho cuando no estoy porque sino la culpabilidad me mataría, pero siendo honesta qué rico es salir y tener el tiempo para mí misma (o para nosotros como pareja), regreso en el tiempo y por horas regreso a mi versión Carrie Bradshaw #déjenmealucinarme , y me doy cuenta que todo lo viví feliz e intensamente y que mi presente es lo mejor de toda mi vida, mis hijos #yamepusefeeling #womandontcry

Esto que les cuento es motivo de muchas carcajadas cada vez que salgo, y este post nace de una conversación con el #tiotavo donde le contaba todas mis estrategias para salir de casa regia, y como guardo mis “alhajas” en un cofre en una cómoda con llave #faraway para que no corran peligro del terremoto.

Y ustedes cómo la #sudan, perdón cómo la pasan cuando salen?

Happy Blogging!

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