El temporizador y yo: Uña y mugre!


Me está pasando últimamente que a Emma le cuesta salir de algún lugar o empezar a hacer algo. Todo arranca desde que abre los ojos. Por las mañanas, le cuesta ponerse el uniforme para el nido, luego seguimos con ir al baño, tomar desayuno, ponerse las zapatillas y así sucesivamente, hasta que por fin llegamos a nido. #MiPequeñaAdolescente

Me despido de ella, y me voy aliviada de poder hacer las cosas que andan pendientes y que con su presencia, sería imposible hacer o terminar. #AlFinunRespirito #TiempoparaMi. Dan las 12 y vuelo a recogerla feliz de volverla a ver. Es todo un espectáculo, parece un video en cámara lenta, ella me mira, yo la miro y corremos de un lado al otro para abrazarnos.

La siento en el car seat y vamos felices camino a casa, cantando la canción de Frozen que me pide repetir cuchucientas veces. #LetitGo. Todo es lindo, amor y felicidad por doquier, hasta que mi pequeña cruza la puerta de la casa, la música dulce de fondo se detiene y empieza una de terror. (Tipo la de la película psycho). Mi pequeña no quiere lavarse las manos, no quiere almorzar, no quiere bañarse.

Temporizador2

Se escuchan millones de “no, no, no…. NO”, esos “no” van acompañados de pataletas, gritos, llantos, tiradas al piso, y una piensa en silencio, “¿por qué el nido no es un internado y la recojo el fin de semana?” y empiezan las luchas constantes, las cargadas hasta que una termina con la columna partida, despeinada y sudorosa de seguir luchando contra el enemigo.

No sé si para ustedes sea familiar lo que les relato, pero es mi lucha, mejor dicho, fue mi lucha desde hace un tiempo atrás y ahora todo ha cambiado. Descubrí que mi celular tiene una herramienta recontra salvadora, que hace que en mi casa se respire armonía y no existan esas constantes luchas interminables. (Shame ahora, shame sha!)

En mi ícono de “reloj”, hay una bendita opción que se llama “temporizador.” Si, para los que tenemos “Android” está, no sé cómo será en los demás dispositivos, pero de hecho también la tienen. Cada vez que el pequeño diablito quiera ponerse rebelde, se activa. Entonces, por ejemplo, cuando mi pequeña no quiere salir de la tina, le pongo 5 minutos en el temporizador y le digo que cuando suene la alarma, ya es momento de salir.

Temporizador3

Dicho y hecho, suena el timbre y Emma desesperada, me dice “mamá, ya tengo que salir”, su reacción es graciosa, como si mi celular fuera una bomba y al sonar el timbre va a explotar. Me funciona hasta el momento con todo, al vestirse, para salir del parque, etc. Cuando llega del nido y no le da la gana de sentarse en la mesa, porque está jugando con algo, le digo “Ok, quédate jugando 5 minutos y cuando suene la alarma, vas a la mesa”, literalmente en 5 minutos está sentada en la mesa. #QuéBendición (Fondo angelical)

Vamos a ver hasta cuando dura ese milagro, por lo pronto, vamos dos semanas y todo sigue de maravilla, ya llegará el momento en que no le de bola al temporizador y yo me inventaré otra cosa, ahorita no pienso mucho en el futuro, solo agradezco que eso exista, porque la relación entre Emma y yo va muy bien. Espero que a ustedes también les funcione, les deseo lo mejor y que la suerte les acompañe.

Happy Blogging!

Miss Pame.

IMG_1681-1.jpg

Comentarios

Comentarios

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *